La Comunidad de Madrid ha aprobado un paquete de medidas fiscales que establece un recargo de hasta el 50 % en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles para propiedades residenciales que lleven más de dos años desocupadas. La norma, que entrará en vigor en el segundo semestre de 2026, afecta a un estimado de 18.000 viviendas vacías censadas en el municipio capitalino y busca incentivar su salida al mercado de alquiler en un momento en que los precios medios superan los 22 euros por metro cuadrado.
El Ayuntamiento calcula que si el 30 % de esas viviendas saliera al mercado, la oferta disponible crecería en torno a 5.400 unidades, lo que podría traducirse en una reducción media del precio de arrendamiento de hasta un 3 %. Los propietarios que acrediten tener el inmueble alquilado a precio de referencia quedarán exentos del recargo y podrán acceder a bonificaciones de hasta el 40 % en su cuota íntegra de IBI.
Las asociaciones de propietarios han mostrado su rechazo a la medida, argumentando que muchos inmuebles permanecen vacíos por litigios sucesorios o reformas pendientes, y no por especulación. Desde el sector advierten de que el efecto real sobre los precios será modesto si no se acompaña de mayor seguridad jurídica para los arrendadores. La Consejería de Vivienda abrirá un período de alegaciones hasta el 30 de septiembre antes de la entrada en vigor definitiva de la norma.