El Ministerio de Vivienda ha vuelto a criticar públicamente a la Comunidad de Madrid por no haber declarado ninguna zona de mercado residencial tensionado al amparo de la Ley de Vivienda de 2023, mecanismo que habilitaría la limitación de rentas de alquiler en los municipios con mayor presión de precios. Según el Ministerio, la negativa de la Comunidad prioriza los intereses de grandes propietarios e inversores sobre los derechos de los inquilinos.
La Comunidad de Madrid, por su parte, sostiene que la declaración de zonas tensionadas no reduce los precios del alquiler sino que contrae la oferta, basándose en los datos de Cataluña, primera comunidad en aplicar la norma y donde la oferta disponible de alquiler cayó más de un 30% en los meses posteriores a su implementación. Este argumento es contestado por los defensores de la medida, que atribuyen la caída de oferta a factores previos.
Para el mercado de alquiler en Madrid, el statu quo actual mantiene la tendencia alcista de precios: el alquiler medio en la ciudad supera los 25 €/m² mensuales, con incrementos interanuales que en algunos distritos del centro superan el 15%. La ausencia de regulación de rentas es un factor que los inversores en alquiler valoran positivamente, lo que se traduce en rentabilidades brutas que oscilan entre el 2,8% en Salamanca y el 8,2% en Puente de Vallecas.